La Felicidad, Según Alguien Con Trastorno Ansioso Depresivo En Tratamiento

Desde que llegamos al mundo, desde el primer segundo de vida comenzamos a sentir y vivir millones de cosas nuevas y diferentes, vivimos situaciones que nunca antes habíamos pasado, y que muy seguramente nos maravillan, nacemos y lo primero que sentimos es el cambio de temperatura, que es diferente a la temperatura del útero de nuestra mamá, sentimos el aire entrando por nuestra boca y nariz, sentimos el rose de otros dedos en nuestra piel, sentimos todos los procedimientos que nos hacen los médicos al revisarnos, luego sentimos la calidez de los brazos de nuestra mami y de quienes nos cargan, aunque no sabemos que es aunque  también percibimos alegría, percibimos nuestro primer alimento. 

Crecemos y seguimos viviendo sensaciones diferentes como el sabor del chocolate, el sabor de la tierra, el olor de las crayolas, el olor a recreo que es una mezcla de guayaba y sándwich de jamón. Vivimos y sentimos la amistad, la confianza, amamos, lloramos, sentimos las decepciones, sentimos tristeza, enojo y sentimos dolor físico y emocional. Sentimos todo porque estamos vivos. 

La felicidad, para mi, es aceptar que la vida esta llena de miles de sensaciones, emociones y sentimientos, la vida es una gran montaña rusa donde en algún momento estaremos alegres, otros tristes, melancólicos, o enojados. Podríamos pensar que la felicidad es el estado pleno de alegría, aunque eso no existe. 

Alguna vez dije que quería ser feliz, y lo comencé a ser el día que acepte que incluso los momentos llenos de amargura, dolor y tristeza nos ayudan a construir herramientas para tomar mejores decisiones en el futuro.  Me gusta pensar que no tenemos días malos o buenos , me gusta pensar que el día esta lleno de momentos, que algunos pueden ser alegres, otros tristes, otros divertidos, otros llenos de enfado, y así un día para mi es la construcción de muchos momentos, algunos me dan placer, otros tristeza, y he entendido que la vida es así. 

La vida y el día tiene muchas caras, como un diamante, tal vez un día te toque vivir muchas cosas tristes y dolorosas y también ese día te toque vivir muchas experiencias que te llenan de gozo. Por ejemplo, un día tal vez sufres un accidente automovilístico, aunque ese mismo día pudiste respirar, comiste algo que te gustara, amaneciste a un nuevo día, sentiste frío en tu piel, bebiste agua, tal vez abrazaste a alguien que amas. Desde mi punto de vista un momento o dos, o muchos no tienen el peso suficiente para referirte a un día como malo, porque esa es una sola cara del diamante. 

Además de los problemas hay muchas otras cosas por vivir, simplemente el respirar puede ser un motivo de alegría. Hay que gozar las vivencias que nos generan alegría y también las vivencias que nos generan dolor, para así poder crecer como ser humano y ser la mejor versión de uno mismo. Aprender a gozar todos las caras del diamante es la verdadera felicidad. 
No existe la perfección, ni tampoco alguien que sonríe todo el tiempo, la felicidad se vende como una falsa realidad, donde quien es feliz siempre vive alegría y nunca dolor, esa fantasía nos ha fundido el cerebro. 

Sí incluso esas vivencias de todos los días, esas sensaciones que ya conocemos, no nos causan alegría o ni siquiera sentimos algo, es momento de comenzar a activarnos en nuestra salud emocional y asistir a consulta con el Psicólogo o Psiquiatra. Tristemente, perpetuamos sentirnos triste, agüitados, estar irritables, volátiles y  no hacemos nada,  es importante responsabilizarse de su salud mental, te invito a que cuidarte tanto mental, emocionalmente y físicamente sea tu regalo de este año nuevo. 

Todo lo que sentimos, sea alegre, triste o una situación iracunda, es parte de la vida y aquí vinimos a ser felices, siendo amables con nosotros mismos, entendiendo que significa felicidad realmente  y trabajando activamente para dar lo mejor de nosotros todos los días. 

Por: Edith Alejandra Gutiérrez Chávez

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