No Hay Mal Que Dure Ni Sombra Que No Se Vaya

No hay mal que dure ni sombra que no se vaya

Un día lo que menos pensé que sucedería, pasó… me tomó por sorpresa y aunque era algo que siempre estuvo viviendo conmigo, nunca quise escucharlo del todo y jamás dejé que escapara, que saliera… pero un día fue tan grande el cúmulo de emociones, sentimientos y situaciones que simplemente se desbordó mi ser, y el resultado fue una caída de golpe, que afectó no sólo a mi cuerpo, también a mi cerebro, a mi alma, a mi entorno; fue como si de mí se desprendiera un gras tóxico muy letal, pues algo ahí adentro ya llevaba bastante tiempo echándose a perder. 

Cuando mi cuerpo comienza a expresarlo y a sentirlo, todo se vuelve un increíble caos… Desde ahí mi vida cambió por completo y yo sabía que tenía que hacer algo para deshacerme de todo lo que en mi interior ya no me servía o ya no me funcionaba… cambiar piezas, pulir otras, arreglar unas cuantas, poner parches… pero todo eso implicaría un gran esfuerzo de mi parte, todos los días, sin importar qué, tenía que levantarme a pesar del dolor, para así poder limpiar y curar mis heridas. 

Ha sido un proceso muy largo y difícil en todos los aspectos, porque aún faltan muchas cosas por hacer y hay días en los que pareciera que el gas vuelve a generarse de forma exponencial, sin una razón aparente, y hay otros días en los que el gas cede y pareciera que mágicamente desaparece. 

Es muy difícil comprender la situación de la formación de ese gas tan tóxico, muy posiblemente mi interior sea quien lo produce, y como dueña de mi ser, soy la única que puede cambiar el contenido y los productos de la gran fabrica que hay dentro de mí. Controlar una fabrica es un trabajo demandante, que requiere de fuerza, dedicación, perseverancia, pero, sobre todo, de paciencia; pues las cosas no siempre resultan como a uno le gustarían y viene la frustración, el enojo y la decepción con uno mismo. ¡Pero, hey! No hay que ser duros con nosotros mismos… es un paso a la vez… al final de cuentas, crear una fabrica de excelente calidad lleva tiempo, y no es de la noche a la mañana.

Solo quiero decirte que, no tienes por qué exigirte tanto, que es bueno descansar, calmar esos pensamientos y que no es para nada necesario hacer de algo tan pequeño algo tan enorme; lo más importante es que tú te sientas bien contigo y con los demás, porque una ayuda extra no estaría mal, pero hay que saber elegir con quién quieres dirigir tu fabrica, con quién quieres compartir las ganancias, qué es lo que quieres producir, porque… no me digas que quieres producir toda la vida el gas tóxico, ¿o sí? Ese nadie lo compra, no sería muy emprendedor de tu parte, y finalmente tu ganancia será tu bienestar y felicidad. No pasa nada si hoy estás bien o al ratito ya no lo estás, compréndete y apapáchate; créeme que eso es lo único bonito que mereces y más si se trata de ti para ti… es tu proceso, tú lo diriges y tú mandas, no hay prisa, ¡te lo juro! 

Por: Yenniffer América Bautista Coronado 

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