De Políticas Y Democracias Latinoamericanas

Definir y hablar sobre cualquier política existente del pasado y de nuestra actualidad es definir las sociedades del mundo por algún método establecido de estructura social, y por ende, este tipo de estructura demanda temas fundamentales como la cultura, la economía, la salud, derechos humanos, obligaciones, y sobre todo problemas que terminan resumidos en colectividades contemporáneas que han asumido roles específicos del órgano económico actual; por ello no dejamos de lado que, la política es el Estado y el Estado es la política; sin embargo, y a manera de suspiros históricos, existe un concepto, de varios, entre la Política y el Estado llamado Democracia que, en conjunto con estos dos conceptos, crean una consecución “respetuosa del derecho del pueblo” y a la vez demandado del mismo. 

Parece ser que la dualidad de la política y democracia en nuestra actualidad es sinónimo de un “bienestar” social inclinada al mejoramiento de las necesidades del pueblo, ya que ellos han sido participes y actores de distintos movimientos de organización para la gobernabilidad de dichas regiones. No obstante, pareciera que este sistema, “democratizador” pertenece a las naciones avanzadas y socializadas con la razón, con la equidad, con el progreso, y la perfecta obediencia. 

Es el caso de América Latina es emergente situarnos en tela de meditación, ya que este sistema dual Política – Democracia han sido establecidos a lo largo de la historia de la construcción de LATAM, y que si bien, ha sido una lucha larga por el respeto de la soberanía de las naciones ante el colonialismo y neocolonialismo de las llamadas potencias, lo que ha obligado a los pueblos latinoamericanos a vivir artificialmente del sistema dual como un teatro estelar donde las escenas proyectan todo tipo de cosas malas, cosas buenas, trágicas, dramáticas donde los pueblos observan como espectadores esperando que les depara el destino disfrazado de escena. 

No podemos dejar de mencionar que a consecuencia de esto las corrientes intelectuales en el suelo de LATAM surgen como piezas claves de las meditaciones hacia ciertas incomodidades y ciertas comodidades de una movilización estructural social y política que nos cuestiona día a día ¿hacia donde vamos? O peor aun ¿Vamos hacia donde queremos o donde pocos quieren? Y es donde deben surgir ciertas intelectualidades con una voluntad de conocimiento y autocritica de su contexto histórico y en LATAM hemos tenido el ejemplo de distintas personalidades que trataron de hacer un hincapié en la forma de llevar los intereses de un pueblo alejado del neocolonialismo, sin embargo a pocos nunca les gusto. 

Es importante que existan cuestionamientos severos y profundos sobre nuestro lugar en la tierra y la manera en la que vivimos rodeados de “sistemas” que provocan una taxonomía humana que relaciona  clases sociales que enfrente realidades distintas, pero que, las similares de estas realidades son más rigurosas y más coincidentes en nuestros pueblos vecinos. Es justamente enfrentar la realidad con la conciencia y entender que la tolerancia, como le decía Carlos Pereyra, es comprensión cultural de lo que en principio no valorábamos, pero nos sinónimo de sumisión intelectual. 

Por: Aldo Hernández Andrade

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