'Believe': Ted Lasso Y El Optimismo

Desde hace algunos años, las producciones televisivas se han encontrado en un auge sin precedentes. Con el aumento en el número de plataformas de contenidos audiovisuales, el mercado de series y películas se encuentra en constante crecimiento. Netflix, Amazon, Apple, HBO entre algunas otras han optado por invertir en producciones propias para atraer usuarios a sus plataformas.

Un ejemplo de producción exclusiva para plataformas es Ted Lasso, de Apple TV+. Una de las series de comedia más aclamadas desde su lanzamiento el 14 de agosto de 2020. Pero, más allá de ser una simple comedia, esta producción Americana/Británica maneja temas y elementos poco usuales en producciones contemporáneas, que la elevan al siguiente nivel, más allá del simple entretenimiento, y la convierten en una producción que no te puedes perder.

La serie gira alrededor de Ted Lasso (Jason Sudeikis), un entrenador de fútbol americano que, en un giro inverosímil de acontecimientos, es contratado para dirigir al AFC Richmond de la máxima categoría de fútbol en Inglaterra. Todo esto sin que él tenga mínima experiencia dirigiendo fútbol soccer.

A pesar de que el argumento parezca simple, hacer una serie alrededor de un equipo de fútbol abre muchas posibilidades, pues los equipos son grupos grandes de personas y, mientras más avanza el tiempo, estos grupos se vuelven cada vez más multiculturales, y Ted Lasso no es la excepción. El grupo es sumamente variado y complementario, permitiendo que personajes de todos estilos formen parte de la serie sin desencajar o sentirse ajenos al desarrollo de la historia.

Y es que, desde el inicio de la serie, se exploran diversas problemáticas, actuales e históricas, que no necesariamente son exclusivas del futbol. Problemáticas como la xenofobia, la apatía, el ego dentro del equipo de trabajo, los problemas de salud mental y la predisposición al fracaso. 

Es importante recalcar el papel que juega Rebecca (Hannah Waddingham), quien es la dueña del equipo a causa de la separación con su ex – esposo Rupert (Anthony Stewart Head). En un principio, Rebecca está decidida a hundir el equipo a manera de venganza en contra de su ex – esposo, por ello toma la decisión de contratar a un entrenador sin experiencia; sin embargo y con el pasar del tiempo, se da cuenta que la mejor manera de escarmentar a su ex – marido es logrando que el club triunfe, por lo que se convierte en su máxima prioridad.

Además de Ted y Rebecca, la serie está repleta de personajes que logran que la historia no se concentre solamente en una o dos personas, sino que le dan vida a la serie a través de sus propios conflictos y las travesías, cortas o largas, que deben hacer para resolverlos. Y es que cada personaje representa un problema, o conjunto de problemas, que consiguen que el espectador empatice al instante.

Por ejemplo, el personaje de Sam Obisanya (Toheeb Jimoh), es un joven jugador de origen nigeriano quien no se siente perteneciente al equipo, pues desde muy joven dejó su país para llegar a un ambiente completamente diferente, donde el choque cultural parece ser demasiado para él. 

Por otro lado, Roy Kent (Brett Goldstein), es un veterano jugador británico quien es considerado uno de los pilares del equipo, pero, al mismo tiempo y debido a su edad, comienza a cuestionarse si debería continuar jugando en el máximo nivel profesional debido a sus constantes fallos y cada vez peor salud física. 

Un elemento que me parece importante acerca de la serie es que prácticamente cada personaje recurrente cuenta con un desarrollo, no son personajes planos o de relleno, cada uno sufre y batalla de maneras distintas y, a su vez, todos comparten un mismo objetivo, que es mantener al AFC Richmond en la máxima división del fútbol inglés.

Y por supuesto, no podemos olvidarnos del personaje principal, quien le da nombre a la serie. Un entrenador sumamente optimista y positivo ante los problemas, quien a pesar de llegar a una nueva cultura y sufrir de constante desprecio por parte de las personas que le rodean, se mantiene en constante ánimo de ayudar a sus jugadores y al equipo a mantenerse de pie. Y es que hay una línea muy delgada entre un optimismo bobo y un optimismo bien fundamentado, y me parece que Ted Lasso logra este segundo sin necesidad de exagerar.

El personaje de Ted constantemente choca con el resto de los personajes debido a dicho optimismo, pues muchos de los jugadores del equipo tienen cierta predisposición al fracaso, a esforzarse lo mínimo y a no perseguir sus sueños, y es de manera disruptiva que Ted busca cambiar todo eso para bien. Pues más allá del equipo, a Ted le interesan sus jugadores, a quienes realmente aprecia más allá de lo profesional.

De esta manera, considero a Ted Lasso como una serie dignísima de ver y disfrutar en familia. Afortunadamente, no es una serie que solamente se centre en el fútbol, sino en los dilemas que enfrentan todos los niveles de la estructura del equipo, desde el utilero hasta la dueña, por lo que es un producto que amantes y no amantes del fútbol pueden disfrutar por igual.

Por: Rodrigo Del Moral Reyna

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