¿Deberíamos Preocuparnos Por La Viruela Del Mono?

El 28 de mayo pasado, el subsecretario de prevención y promoción de la salud: Hugo López-Gatell Ramírez, confirmó el primer caso importado de viruela símica (viruela de mono) en México. Originando incertidumbre, en una población que hasta hace poco vivía con temor por la pandemia de coronavirus, y que a pesar de que continúa estando vigente, hoy en día podemos vivir con mayor tranquilidad, gracias a todas las medidas sanitarias y de contención tomadas, por parte de los gobiernos y de la población general. 

Sin embargo, a pesar de que nuestra realidad se acerca cada vez a la que vivíamos antes de la pandemia, en nuestra memoria colectiva permanece toda la incertidumbre, miedo y ansiedad que vivimos, por lo que cada vez que se dan a conocer este tipo de noticias, referentes a una “nueva” enfermedad contagiosa que se propaga en diversos países, se despiertan las alarmas y el pánico colectivo nos invade.

No obstante, una de las mayores enseñanzas que nos dejo la pandemia por coronavirus, aparte de la sana distancia, es que, si bien hay que ser precavidos y mantenernos informados, también debemos ser críticos y no creer ciegamente todo lo que vemos en redes sociales, especialmente en aquellas publicaciones que pretenden sembrar el pánico entre la población, por esta razón me di a la tarea de investigar en que consiste realmente la viruela de mono, y que tan peligrosa pude llegar a ser.

De acuerdo con  la OMS (La Organización Mundial de la Salud) la viruela de mono es una enfermedad provocada por un virus transmitido de los animales a las personas, y cuyos síntomas son similares a los provocados por la viruela humana que fue erradicada a principios de los años 80´s, sin embargo, en comparación con esta los síntomas parecen ser menos graves.

El virus de la viruela de mono fue identificado en Dinamarca en 1958 y posteriormente en 1970 se describió el primer caso de infección humana por este virus en la República Democrática del Congo. Desde entonces la mayoría de los casos y brotes se han identificado en regiones rurales de dicho país, y se han notificado cada vez más casos humanos en toda África.

A pesar de que se han registrado tasas de contagio y letalidad bajas en comparación con otras enfermedades contagiosas, la viruela de mono es considerada una enfermedad importante para la salud pública mundial, debido a que recientemente no sólo ha afectado países africanos, sino también al resto del mundo.
Desde el 13 de mayo del 2022 y hasta el 02 de junio, la OMS ha identificado 780 casos de viruela de mono confirmados por pruebas de laboratorio en países no endémicos (habituales de contagios). Cabe resaltar que la mayoría de los casos confirmados tuvieron como antecedentes viajes a países de Europa y América del norte. 

La aparición emergente e inesperada de la viruela de mono en varios países no endémicos sugiere que podría haber habido una transmisión no detectada durante un periodo de tiempo desconocido aunado a una serie de eventos amplificadores. 

La OMS evalúa el riesgo a nivel global como MODERADO considerando que es la primera ocasión en la que se notifican varios brotes en distintos países al mismo tiempo.

La enfermedad causada por el virus de la viruela de mono se transmite por contacto directo con sangre, secreciones corporales y de las vías respiratorias, lesiones cutáneas o de mucosas de personas o animales infectados (mayormente roedores), o el contacto con objetos contaminados recientemente. Su periodo de incubación (intervalo de tiempo entre la infección y aparición de los síntomas) puede ser de 6 a 13 días, pero puede presentar variaciones de hasta 21 días.

Los síntomas que se presentan son fiebre, dolores de cabeza intensos, inflamación de ganglios linfáticos (característica distintiva), dolores musculares y falta de energía. Además, se presentan lesiones cutáneas, las cuales aparecen de 1 a 3 días después de los primeros síntomas y  la mayoría se concentran  en la cara y  extremidades. Es importante mencionar que suele ser una enfermedad autolimitada, y los síntomas duran de 2 a 4 semanas. Los casos más graves se producen con mayor frecuencia en niños, y la evolución de la  enfermedad depende del grado de exposición al virus, el estado de salud del paciente y de la aparición de complicaciones.

Aunque el riesgo actual para la salud y para la población general sigue siendo bajo, el cuidado de la salud desde la prevención suele ser la mejor herramienta de cuidado. La cepa de virus identificada en los países no endémicos pertenece a la cepa endémica de África occidental, esta se ha asociado con una tasa de mortalidad baja, afectando con mayor gravedad a los niños y personas con el sistema inmune comprometido. 

La OMS recomienda a los gobiernos de todos los países:

Mantener la vigilancia epidemiológica y permanecer alertas a las señales relacionadas con personas que presenten erupciones en la piel asociadas a los otros síntomas.

Mantener informada a la población, así como a los proveedores de atención médica y trabajadores de laboratorio, este paso es esencial para identificar y prevenir nuevos casos.

A cualquier persona que cumpla con la definición de caso sospechoso se le deben ofrecer las pruebas pertinentes y estas deben  basarse tanto en factores clínicos como epidemiológicos.

El cuidado de los pacientes con sospecha o conformación de la enfermedad requieren de reconocimiento oportuno, aislamiento rápido, implementación de medidas precautorias, seguimiento y tratamiento de síntomas y complicaciones.

Las medidas de prevención y control de infecciones deben mantenerse hasta que las lesiones hayan sanado.

Las recomendaciones para la población general son las siguientes: 

Evitar el contacto cercano con alguien que tenga síntomas consistentes con una posible infección de viruela de mono.

Mantener un constante lavado de manos con agua y jabón, además, del uso continuo de geles con base de alcohol.

Mantener el estornudo de etiqueta 

Si una persona presenta los síntomas debe de acudir de inmediato con su proveedor de atención médica y hacerse la prueba correspondiente.

Si existe sospecha o confirmación de la enfermedad, con alguien cercano se debe de aislar y mantener la sana distancia.

Evitar los viajes, especialmente a los países en donde la viruela de mono es endémica.

Los residentes y viajeros especialmente de países  en donde se han reportado brotes deben evitar el contacto con mamíferos enfermos, marsupiales, primates no humanos (vivos o muertos). Y especialmente deben evitar comer o manipular animales de caza (carne de animales silvestres).

También es importante evitar la propagación de rumores e información falsa sobre la enfermedad por lo que se debe alentar al público a revisar solo fuentes verificadas.

World Health Organization (4 June 2022). Disease Outbreak News; Multi-country monkeypox outbreak in non-endemic countries: Update. Available at: https://www.who.int/emergencies/disease-outbreak-news/item/2022-DON390 
Reina, J., & Reina, N. (2018). ¿ Deberíamos empezar a preocuparnos por la viruela de los monos?. Medicina Clínica, 151(8), 320-322.

Por: Itzel Torres Pérez

  • Compartir:

LA ESENCIA DE LA JUVENTUD PLASMADA EN LETRAS