Capullos

¿Qué es la vida sin estar perdido? Vaya, algunos nos toma más que a otros encontrarnos pero ¿de verdad lo hacemos?

Vísperas de 21, no puedo dejar de pensar en todos estos años, recuerdos borrosos invaden mi cabeza ¿cómo es que un día estaba sentada en mi cama esperando que me llevaran al kínder y ahora corro vestida de pijama quirúrgica azul, con una caja pesquera en mano y en mi cabeza imaginándome el tratamiento que le realizaré a mi paciente hoy?

Que rápido se va la vida, ahora mis ojos no ven mas que calles vacías, árboles moviéndose al son de mis pasos y personas que son como cielos soleados a donde quiera que voy.

Pérdida, sí, tal vez lo estoy, 21 años no bastan para encontrarme, a veces pienso en que tan real es todo lo que mis ojos ven, que tan tangible son aquellas personas que me rodean y que efímero es el amor mundano.

Cansada de darle vueltas al simulacro de mi vida, se dos cosas, la primera es que, soy feliz; tangible, mundano o efímero pero existen en mi realidad, no hay nada que me haga sentir más viva que descubrir todo lo inimaginable.

Y la segunda; mi cumpleaños está por llegar, mi papá decía que cada año había que recibirlo con alegría y orgullo porque son otros 365 días más en los cuales puedes disfrutar de cada amanecer, cada hoja caer, cada árbol crecer y sobre todo, vivir como si fuera el último de mis días. 

Gracias papá, todo lo que aprendí de ti en este plano que aún habito sin ti, me es suficiente para buscarte y encontrarme.

Felices 21.

Por: Greta Ximena García López

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LA ESENCIA DE LA JUVENTUD PLASMADA EN LETRAS