La Ley De Atracción

Si formas parte de aquel grupo de personas que cree que al pasarle cosas y/o encontrarse con gente que deseaba, fue porque “lo manifestó”, estas en lo cierto, pues aquella idea es cada vez más aceptada y estudiada debido a su veracidad y lógica innegable.

Probablemente también has escuchado que somos imanes y atraemos aquello que
pensamos, bueno o malo, nuestros pensamientos se armonizan con todo lo que sea similar a ellos, por esa razón no es para nada ilógico que determinadas circunstancias sean resultado de la manera en cómo estamos pesando las cosas, atraemos lo que pedimos, sea consciente o inconscientemente.

Se logra explicar con algo que no podemos ver pero que existe y está en función constante, tal y como nuestros pensamientos, algo que en física es llamado; acoplamiento magnético resonante. 

Es muy probable que hayas visto cómo operan los cargadores inalámbricos o algunos experimentos que con energía funcionan a distancia, es gracias al efecto antes mencionado.

Este efecto se explica de la siguiente manera; Necesitamos una fuente de energía (cargador), que alimente y a su vez mande todo para que la capte el receptor (teléfono), pero para que esto funcione las ondas que el cargador emite y las que el receptor capta (ya que funciona como antena) deben ser de la misma longitud, es decir iguales, el trabajo es más complicado para el receptor por que debe acoplarse a las ondas producidas por el emisor, en este caso el cargador, cuando amabas se acoplan (armonizan) solo así puede producirse la transferencia de energía, solo así tu cargador inalámbrico o cualquier aparato que ocupe el mismo efecto, funcionara.

Y si lo analizamos más a detalle, en nada es diferente nuestro receptor (mente) y nuestro emisor (el mundo, el universo, la fuente) cuando tienes la longitud de onda correcta hablado de pensamientos positivos, el emisor es lo que te enviara, tendrás un buen día, podrás lograr grandes cosas, tu vida pintara de la mejor manera posible, pero si decides ajustar tus pensamientos a una onda más baja es decir a los pensamientos negativos, es justo lo que vas a recibir, circunstancias y eventos que tú mismo deparaste para ti, no podrás conectar para recibir la energía correcta, no recibirás de la mejor manera por que el tipo de pensamiento que tienes no es el adecuado.

El acoplamiento magnético resonante se descubrió en 1889 en Smiljan-Croacia y fue hasta 2007 que fue demostrado por un equipo del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), pero incluso desde el hinduismo en el 1750 a. C. creían en este tipo de fenómeno, pues los registros apuntan a que fueron ellos los precursores de la famosa “Ley de la atracción”.

La medicina psicosomática tiene un fundamento relacionado, ya que hasta el día de hoy sabemos que la psyche (mente) puede enfermar al soma (cuerpo) nuestros pensamientos tienen tal fuerza que influyen al grado de enfermar a nuestro propio cuerpo, y si pueden causarle detrimento entonces también pueden mejorarlo. Los pensamientos en nuestra cabeza funcionan como ese imán, si son positivos crean salud, en un sentido contrario crean enfermedad.

La influencia y los efectos que se tengan dependen directamente de la intensidad de
nuestros pensamientos, así como lo que sucede con el acoplamiento magnético, si el campo es débil en esa medida serán los resultados, si la intensidad es mayor por consecuencia nos acoplaremos con una onda mucho más amplia y de efectos de un grado alto de beneficio.

Cuando se dice “estoy vibrando alto o vibrando bajo” tiene todo un fondo y explicación detrás, si una persona se siente en un estado de felicidad imperturbable por consecuencia todo se ajustará a ese nivel de pensamiento y acción que tenga, las personas y cosas que cuenten con el mismo nivel terminaran por acoplarse pues armonizan la energía de cada uno, y con los eventos pasa lo mismo, acaban siendo buenos o malos.

Es como la fuerza de gravedad, existe, si te es conveniente o no creer en ella al final resulta irrelevante, por que terminara actuando sobre ti, la decisión fundamental es la aprovechas o continúas negándola.

Albert Einstein decía “El campo es la única entidad gobernante de la partícula” hoy
podemos decir que eso se ajusta o traduce a “La mente es la una única entidad gobernante del cuerpo”. Si cambias tu mente puedes cambiar la situación de tu cuerpo, y de las circunstancias físicas que nos rodean, podemos controlar nuestra vida, si podemos controlar el campo.

Siempre se va a atraer a personas o circunstancias, positivas o negativas que armonicen con tus pensamientos, sea lo que sea que estes pensando continuamente es atraído a tu vida, como un imán, por eso es de suma importancia mantener nuestros pensamientos en lo que se desea, en lo que se anhela, en lo que se espera y fuera de ellos…lo que no queremos.

En este punto del articulo puedo decirles que no se trata solo de atraer, se trata de ser, de enfocarnos y permanecer en lo positivo que queremos, nuestra mente al emitir cierto tipo de pensamientos (frecuencias) termina por acoplarse con otros similares, no es que se atraiga, sino que se alcanza cierto nivel de acuerdo con lo que pensamos.

Ahora bien, considero que la Ley de la atracción está incompleta es más bien la “Ley del alcance y la atracción” por que como se explicó anteriormente con el acoplamiento magnético, se trata de tener la frecuencia correcta para armonizar con lo mejor que podamos obtener y lo que se encuentre a nuestro alrededor; personas, circunstancias y experiencias. 

Se trata de poder estar acoplado con la frecuencia correcta porque una vez estando en ese nivel podemos aprender a mantenernos, tal y como la persona que todo el tiempo reniega y cree que es una víctima de lo exterior, al final termina pasando eso para sí misma y siendo aquella su realidad porque así lo creyó, así lo pensó todo el tiempo condenándose a permanecer en ese nivel, quienes logran entender esta regla, saben que como imanes que somos no solo atraemos sino que nos acoplamos con todo aquello que sea similar a nuestro pensamiento y por consecuencia en ese tenor recibimos.

Por: Juan Ariel Rodríguez Bernal

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